Ángel
Manuel Rodríguez
)Fue Balaam un profeta de Dios?
Balaam es una figura
enigmática (Núm. 22-24). Me gustaría conocerlo más, aunque la única información
que tenemos parte del texto bíblico; lo examinaremos brevemente.
1. Profeta
de Dios. )Cuál fue la conexión entre el Señor y Balaam? )Fue un adorador de Jehová?
Una cosa es clara: el Espíritu del Señor vino sobre él y profetizó acerca
del futuro del pueblo de Dios y de la venida del Mesías (Núm. 24:1-9,
17-19). Aunque Balac, rey de Moab,
quería que Balaam maldijera a Israel, sólo
pudo reconocer que habían sido bendecidos por el Señor. El Señor
lo utilizó
y le reveló su plan. )Fue éste un incidente aislado, la primera vez
que el Señor lo utilizaba como profeta? Probablemente
no, pero no podemos asegurarlo.Balaam le
dijo a los mensajeros de Balac, "Yo no podría
hacer nada grande ni pequeño, sino ajustarme al mandamiento del
Señor
mi Dios" (Núm. 22:18, NVI). Así sabemos que Balaam se había convertido a Jehová, el Dios de Israel, y
lo adoraba. No sabemos cuándo y cómo ocurrió, pero sabemos que, como
resultado de su compromiso con él, Dios utilizó a Balaam
como su profeta. La idea de que Dios pueda erigir un profeta de entre
no israelitas no es común en la Biblia, pero tampoco le es ajena (véase
Job; 2 Crón. 35:21).
2.
La práctica de rituales paganos: Existen otros dos detalles que contribuyen
a hacer de Balaam una figura enigmática. Primero,
lo hallamos al servicio de un rey que le ordenó que maldijese a Israel,
el pueblo de Jehová; segundo, al ir en busca de una revelación de
Dios utilizó prácticas paganas. Los paganos usaban diferentes rituales
para influenciar a los dioses y predecir el futuro. En algún momento, Balaam combinó el culto de Dios con prácticas rituales paganas
y adoró a otros dioses.En 1967, durante
una excavación arqueológica en Tell Deir
>Allá (al este del Valle del Jordán), se encontró
un yeso con una inscripción que se remonta a fines del siglo dieciocho
o comienzos del siglo diecisiete A.C. Se menciona
a "Balaam hijo de Beor" y se lo llama
"un vidente de los dioses". Los eruditos
concuerdan en que este Balaam es el mismo
que se menciona en la Biblia, y probablemente tengan razón. La Biblia
lo describe como un adivino que recibió pagos o instrumentos por la
adivinación (la
palabra hebrea qesem, en Números 22:7,
puede estar refiriéndose a los instrumentos de adivinación). Números
24:1 declara que antes de pronunciar su tercer oráculo Ano recurrió a
la hechicería [hebreo, nachash, probablemente
requiriendo un mal agüero como otras veces@ véase Núm 23:23], NVI, dando a entender que en las dos ocasiones
anteriores practicó la hechicería. El texto no explica el ritual
que utilizó
para buscar el agüero. No pudo coercionar al
Señor para que le revele un mal agüero contra Israel. Su conexión con
el politeísmo sugiere que, en principio, él rechazaba al Señor de Israel.
3. El propósito de la historia: La importancia de esta historia
no es tanto saber más sobre Balaam, sino captar
su propósito dentro del libro de Números. Primero, el relato evidencia
que no existe otro Dios como el Dios de Israel. Balaam
era completamente consciente de que Jehová es único en el hecho de que
él no puede ser coercionado por los seres humanos;
que la hechicería no es efectiva con él. Varias veces Balaam
reconoció que sólo podía mencionar lo que Jehová ponía en su boca, y que
era incapaz de poner en boca de Dios lo que Balac
requería. Frente al tercer oráculo, Balaam abandonó
cualquier intento de influenciar sobre Dios, y se puso a su disposición.
Allí fue cuando el Espíritu vino sobre él.
Segundo, la historia demuestra que el pueblo de Dios es invencible: las
fuerzas del mal no pueden realizar sus malvados propósitos contra quienes
están bendecidos por el Señor. En Números, Dios se revela como el líder
militar de su pueblo, un ejército que marcha vigorosamente hacia Canaán.
Tercero, por medio del relato Dios compartió sus planes para con Israel
con el mundo pagano. La visión de Balaam señalaba un tiempo cuando, a
través del poder de Dios, Israel sería victorioso sobre todos sus enemigos
y podría vivir en forma pacífica (Núm. 24:8, 9). él previó un tiempo cuando
el Rey de Israel y su reino serían exaltados (versículos 8, 17-19). El
mensaje de esta historia se aplica con igual poder al pueblo de Dios hoy,
y reafirma nuestra confianza en nuestro Salvador y Señor.