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La
Biblia demuestra que los principios de salud y la observancia del
sábado no están en discusión.
Ángel Manuel Rodríguez
Al
aceptar el adventismo, unos amigos trataron de demostrarme con el capítulo
14 de Romanos que los cristianos no necesitan prestar atención
a los principios de salud y a la observancia del sábado exigidos
por Dios en el pasado. ¿Podría explicar este tema?
Al
estudiar un texto difícil de la Biblia uno debe interesarse no
sólo en lo que el pasaje dice, sino también en lo que no
expresa. En ciertos casos es mucho más importante
lo que un determinado versículo no dice, que lo expresado por el
versículo respectivo. En el caso de la pregunta nos concentraremos
en lo que el versículo no menciona en forma explícita. Después,
haremos referencia a lo que Pablo plantea en la mencionada epístola.
1.
Pablo no descalifica prácticas bíblicas. Algunos
de los receptores de esta epístola aparentemente creían
que el cristiano debía abstenerse de comer carne y de beber vino
(Rom. 14:2, 21). El Antiguo Testamento sólo exige la total abstinencia
de ciertas carne de animales (véase Lev. 11). Tampoco el Antiguo
Testamento considera impuro el jugo de uva; únicamente al sumo
sacerdote y a los Nazarenos se les prohibía el consumo del jugo
de uva. El tema de discusión no está centrado en la calificación
de alimentos impuros (del griego akáthartos), sino que
se está refiriendo a los alimentos considerados comunes (koinós,
cuyo término es usado en el referido capítulo) y, en consecuencia,
no aptos para el consumo en ciertas circunstancias.
2.
Pablo no está discutiendo acerca del sábado. Con
respecto de los valores, el apóstol afirma que hay personas que
en ciertos días son más débiles que en otros, pero
no menciona las razones para establecer dicha distinción. No existe
una declaración explícita de Pablo para poder distinguir
lo que se hacía en ese día, o por qué se lo consideraba
especial.
Con
relación a los propósitos que tiene en mente, sea lo que
fuere, para una persona que se distingue por una fuerte adhesión
a los principios, valoriza todos los días del mismo modo. A consecuencia
de esto, el problema no estaba en la actividad, sino en la argumentación
acerca de cual era el día más apropiado para realizarla.
Los destinatarios de la epístola seguramente entendieron bien cuál
era el tema tratado por el apóstol.
No
debemos saltar a la conclusión de que Pablo está discutiendo
acerca de la observancia del sábado del cuarto mandamiento. Este
asunto no lo plantea ni menos sugiere el texto que comentamos. La simple
mención de la palabra "días" no justifica para nada dicha
conclusión. En la carta no discute o cuestiona la torah del
Antiguo Testamento ni la ley.
3.
Pablo no pone el énfasis en el tema de los "días". De
los 21 versículos sólo dedica dos para tratar el tema de
los alimentos. Si hubiera estado discutiendo acerca del sábado,
hubiese desarrollado la idea mucho más por causa de la controversia
que en ese tiempo había acerca del asunto. (Por motivo de las discusiones
que en las iglesias generaba este tema, un buen paralelo podría
haber sido la circuncisión.)Esto sugiere que preferir un día
sobre otro era un asunto de gusto personal y no un tema en el cual Pablo
quería verse envuelto como árbitro.
4.
Pablo no está atacando el legalismo. En la epístola
el apóstol aborda un problema de esa iglesia, situación
que surgió por diferencias de opinión. Aparentemente él
no consideró esta situación como una amenaza para el evangelio.
Cualquiera haya sido la práctica que esta congregación hubiera
estada cultivando, ellos no estaban yendo en contra de la manifiesta voluntad
de Dios. Por eso, aunque Pablo no condena una determinada practica, simplemente
da ciertas pautas aconsejando aceptar las diferencias en el contexto del
amor cristiano. El tema fundamental es la unidad de la iglesia a pesar
de la diversidad de opiniones que pudiera haber con relación a
asuntos importantes. Al mismo tiempo, el apóstol no está
atacando el legalismo promovido por los falsos maestros que había
entre los creyentes.
Entonces,
¿cuál es la conclusión a la cual debemos arribar? La referencia
a los "días", en el contexto de abstenerse de ciertos alimentos,
sugiere días de ayuno. Esta es la conclusión que comparten
ciertos eruditos adventistas y no adventistas. Según ellos, el
apóstol está haciendo referencia a ciertos días de
ayuno, en los cuales algunos alimentos eran considerados "comunes" o impropios
para el consumo. Esto explicaría la disputa acerca de los alimentos.
Adicionalmente,
algunas personas consideraban ciertos días como buenos para ayunar,
mientras otros estimaban que para esos fines todos eran iguales. Esto
explicaría la discusión. El tema del ayuno era un asunto
que la iglesia primitiva consideraba importante. Un documento escrito
en el segundo siglo estimulaba a los creyentes a ayunar los miércoles
y viernes en lugar de los martes y jueves como era la práctica
de los judíos (Didajé 8.1). Hasta podemos afirmar
que los judíos no ayunaban los días sábado.
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