Nuestro Dios Creador

¿Por qué Dios creó?

Esta es una pregunta simple para la cual sin embargo, no existe una respuesta simple. Usted pregunta por la razón o motivación divina para crear. Mi impresión es que la Biblia no brinda una respuesta explícita a su pregunta. Por ello, lo único que nos queda es examinar qué dice la Biblia sobre Dios, y tratar de extrapolar de allí una posible respuesta a su pregunta. Analizaré que Dios es amor, que es el Creador, y su creatividad.

1. Dios es amor: La respuesta más común a su pregunta es que Dios creó porque es amor (1 Juan 4:8, 16). No obstante, esa simple declaración no responde por completo la pregunta. Simplemente dice que el amor de Dios lo motivó a crear, sin informarnos por qué el amor quiso expresarse en el acto de creación. En efecto, podría sugerir que, dado que el amor no brinda una razón, no existe razón para la creación. Esta respuesta podría llegar a implicar que la creación es irracional y sin propósito. Para evitar ese problema, se ha afirmado que el amor de Dios lo instó o motivó a crear, quizá porque quería expandir los objetos de su amor fuera del círculo de las relaciones trinitarias. Esto responde el «por qué» de la creación, pero despierta nuevas preguntas. ¿Por qué Dios quiso extender el círculo del amor? ¿Satisfacía esto un anhelo divino dentro de la Deidad? Debo decirle, sin embargo, que esta respuesta esconde un problema.

La respuesta sugiere que el amor que caracterizó a los miembros de la Deidad por la eternidad carecía de plenitud de expresión. Esa necesidad tenía que ser satisfecha mediante la creación de otras criaturas a las cuales pudiera manifestar la plenitud de su amor. Sin embargo, el problema real de esta solución es que el amor de Dios jamás se dirige a sí mismo; el amor divino siempre busca el beneficio o el bien de los demás. Si al crear Dios estaba satisfaciendo una necesidad personal, entonces la creación fue una expresión de egoísmo, no de amor. Por cierto, no estamos sugiriendo que la creación tiene que quedar separada del amor divino. La pregunta es cómo relacionar a las dos de manera constructiva.

2. Dios es Creador: Lo primero que nos dice la Biblia de Dios es que es el Creador (Gén. 1:1). Este título suele ser comprendido como una función divina: la creación es vista como una expresión de su poder. Y así es. No obstante, de por sí, indica que Dios hizo algo que no había hecho antes, a saber, llegó a ser el Creador. La pregunta obvia es: ¿Quién era antes de crear? Sé que todo esto es sumamente especulativo. Es mejor cernirse al testimonio bíblico. La Biblia interpreta el título de «Creador» no simplemente como lo que Dios ha hecho sino como lo que es (Jer. 10:12; Prov. 3:19; Apoc. 4:11). Antes de comenzar a crear, la sabiduría divina estaba con él (Prov. 8:22-31). Por lo tanto, la capacidad divina de crear es inseparable de sus atributos divinos, de lo que Dios es realmente en sí mismo. La creatividad divina es parte de la esencia de Dios.

3. La creatividad de Dios: Aquel que nos dotó de creatividad al crearnos a su imagen es también creatividad. Pienso que la creatividad jamás estuvo ausente. Su papel de Creador está firmemente arraigado en su creatividad. Mediante ella, se expresa la sabiduría divina. En efecto, está en la naturaleza de Dios tanto crear como amar. Dios creó porque es parte de su mismo ser expresarse en actos creadores, y no porque tuviera alguna necesidad especial que satisfacer. La creación es significativa y tiene un propósito definido porque es parte de la naturaleza divina crear como una expresión de su libertad y de su naturaleza creadora, amante y poderosa.

Dado que la creatividad divina es una expresión de amor, lo que Dios crea es bueno (Gén. 1:31). Esto significa que su creatividad está sumergida en su exclusiva preocupación por el bien y el beneficio exclusivos de su creación. La creación no le agrega nada a Dios (Hech. 17:25), pero revela a sus inteligentes criaturas y delante de todo el cosmos las glorias del carácter divino.

Fecha: 
12/14